Este es un blog cooperativo entre dos Centros (CEIP. GUADALQUIVIR y CEIP. NTRA SRA. DE LA ASUNCIÓN) cuyo objetivo, es que nuestras alumnas y alumnos tengan y aprendan a utilizar una herramienta innovadora, con la que poder aprender y enseñar mutuamente, parte de los aspectos que lleva implícitos la EDUCACIÓN.

domingo, 23 de noviembre de 2008

COLABORACIÓN DE 6ºA SOBRE LA VISITA A RIOTINTO

VISITA AL PARQUE MINERO DE RIOTINTO



El día 11 de noviembre de 2008, los alumnos y alumnas del tercer ciclo visitamos el parque minero de Riotinto, en la provincia de Huelva.

A las nueve de la mañana cogimos el autobús. El viaje fue muy entretenido: unos cantaban canciones, otros no cantaban, algunos oían música y otros jugaban a las Nintendo NDS. Total, que casi sin darnos cuenta llegamos a Riotinto.

Al llegar, nos dejaron en la puerta del museo minero. Allí, algunos hicieron un pequeño desayuno (para coger fuerzas) y otros estaban jugando. A los 20 minutos o así, comenzamos con la visita al museo minero. En la primera sala nos pusieron una proyección de vídeo donde se explicaba un poco la historia de las minas y lo que se hacía en ellas. Fue una película muy chula. Después pasamos por diferentes salas en las que vimos fotos antiguas, maquetas de las minas y muchísimos minerales guapísimos con nombres muy raros. Saúl era nuestro guía y nos explicaba con detalle todo lo que había en las salas, aunque a veces, nos despistábamos y no escuchábamos sus palabras. Lo que no nos gusto tanto es que no pudimos sacar fotos dentro del museo por culpa de no sé que ley… .Bueno, Saúl nos paso a la siguiente sala donde pudimos ver una enorme locomotora, la “106” que tiraba de los vagones cargados de mineral y un vagón chulísimo conocido como “del Maharajá”.Por lo visto, el vagón fue construido para la reina Isabel de Inglaterra pero nunca llego a estrenarlo así que quedó para el uso de las personalidades que visitaban el complejo minero como el rey Alfonso XIII y otras menos importantes. Lo mejor del museo, lo dejamos para el final. Visitamos la reproducción de una antigua mina romana de hace 2000 años. Eran unos pasadizos muy estrechos excavados en la roca. Estaba oscuro y debíamos pasar de uno en uno. La verdad es que daba un poco de miedo. Saúl nos contó que esta mina la trabajaban esclavos y que, el que entraba a trabajar aquí, duraba con vida entre dos días y tres meses. También nos contó que incluso trabajaban niños de nuestra edad que entraban en los espacios pequeños donde no cabían los mayores. Una vez terminada la visita a la mina romana, pasamos a la tienda de recuerdos del museo que tenía muchos minerales muy curiosos y no costaban muy caros. Algunos compañeros compraron recuerdos como piedras preciosas y muñecos.

Después de desayunar y jugar un rato por los alrededores del museo minero, subimos al autobús para visitar el barrio inglés de Bellavista, donde vivían los trabajadores ingleses de las minas. Allí, visitamos la “casa 21”. Se trata de una casa de estilo colonial de principios de siglo que se conserva en idéntico estado a como se vivía por aquellos tiempos. Saúl nos contó que en aquel barrio tan bonito, solo vivían ingleses y que los únicos españoles que entraba allí, eran los trabajadores del servicio doméstico.
La casa contaba con tres plantas: en la planta baja había una cocina muy grande y antigua, un gran salón con chimenea y una habitación pequeña. En la primera estaba el cuarto de baño, los dormitorios y un despacho pequeño y arriba del todo, tres pequeñas habitaciones. Fue curioso que una de estas habitaciones estaba llena de fotos de personas haciendo deportes y entre tantas fotos había una muy grande y antigua del Sevilla F.C. .Según Saúl, en Riotinto se fundó el primer equipo de “foot-ball” de toda España y estaba formado solo por jugadores ingleses que eran trabajadores en las minas.
Los muebles eran todos muy antiguos y había muchos instrumentos de música. Era como una casa de las nuestras pero sin electrodomésticos.

Después de la visita al barrio inglés de Bellavista, nos montamos de nuevo en el autobús y nos dirigimos a tomar el ferrocarril turístico que recorre el cauce del río Tinto. Saúl nos contó que los ingleses, cuando compraron las minas, construyeron los ferrocarriles para llevar el mineral desde las minas al puerto de Huelva y allí embarcarlos en grandes barcos que zarpaban rumbo a Inglaterra. Pero nosotros nos montamos en un tren pequeñito, con solo cuatro vagones y entero de madera. Un poco viejo y algo lento. Allí coincidimos con niños y niñas de otros colegios. El viaje -de 12 kilómetros- comenzó en una estación en medio del complejo minero de Riotinto, cerca del nacimiento del Río Tinto. El paisaje parecía lunar: no había plantas y todo era de color cobrizo, con maquinaria vieja y oxidada por todos lados. Se palpaba claramente la contaminación de aquellas zonas. Poco a poco fuimos saliendo del valle minero y comenzó a aparecer la vegetación. El paisaje era muy bonito y el tren discurría paralelo al cauce del río. Lo más llamativo era el color de las aguas del río, totalmente rojo, como el vino tinto. De ahí el nombre -río Tinto-. Saúl nos volvió a explicar que el color se debe a la acción de los minerales que yacen en el fondo del cauce, concretamente el azufre. Otra curiosidad es que ésta, es la zona del planeta que más se parece a la superficie del planeta Marte y por eso, la NASA está investigando sobre estos terrenos las posibles formas de vida que puedan existir en el planeta Marte. Cuando llegamos a la última estación, bajamos del tren y nos acercamos a contemplar de cerca las aguas del río. Algunos incluso se cayeron en pequeñas charcas y todos tiraron infinidad de fotos. Un poco cansados y muertos de hambre, retornamos al punto de salida y nos fuimos a un parque donde almorzamos y descansamos un par de horitas para seguir con las visitas de la tarde.

La última visita era a la mina “Peña hierro” en el término municipal de Nerva, a 12 Kilómetros de Riotinto, por lo que de nuevo subimos al autobús. Se trataba de una mina muy productiva y rica. El complejo minero constaba de una mina subterránea de 11 galerías y una profundidad de más de 135 metros, y otra mina a cielo abierto. Para asomarnos a la mina a cielo abierto tuvimos que cruzar una galería de casi 100 metros y nos pusimos un casco de seguridad por si las moscas. Saúl nos aviso del peligro de derrumbe si hacíamos mucho ruido, pero nosotros para variar, no le hicimos el más mínimo caso. Al final de la galería había como una especie de balcón natural que asomaba al lago que se había formado en el fondo de la mina a cielo abierto. Era espectacular mirar hacia arriba y contemplar el enorme agujero que era aquella mina. Casi 150 metros de altura y más de 300 de lado a lado del lago.

Y aquí fue donde concluyo nuestra visita a Riotinto. Un poco cansados pero maravillados por las cosas que habíamos vistos partimos de nuevo hacia Alcalá del Río. –aunque nuestro río esté bastante contaminado, ni comparación con el río Tinto- Los alumnos/as de 6ºA, estamos muy satisfechos de esta visita y queremos recomendarla a todos los niños/as y maestros/as de nuestro colegio por que vale la pena.

Un saludo cariñoso de 6ºA.